traducciones, traduzioni, translations  Hector Zapatero - Translator
 

 

Spanish to English translation samples

 

 

Sample translation No. 1: Financial Services Policy

 

SPANISH (original text):  POLITICA DE LOS SERVICIOS FINANCIEROS

  • Información completa sobre los riesgos asociados a un producto o portafolio de inversiones.

  • Estandarizar "reporting", usar lenguaje y términos entendibles.

  • Información "abierta" sobre costos de productos y servicios. Tarifario claro.

  • Carteras "largas", target de re-segmentación debe ser 5 años.

  • Creación de vínculos basado en el contacto permanente y directo.

  • Generación de confianza: Carteras dimensionadas para lograr el contacto directo suficiente para generar una relación adecuada. Pro-actividad, acciones e información oportuna.

  • Utilización de tecnologías avanzadas para la generación de alertas operativas, de servicio, fidelización, etc.

  • Control de procesos que permita ofrecer plazos firmes.

  • Potenciamiento del helpdesk como soporte de segundo nivel.

  • Mejorar la calidad de la información final entregada al cliente

 

ENGLISH translation:  FINANCIAL SERVICES POLICY

  • Comprehensive information on the risks in products and portfolios.

  • Standardize reports, using clear language with adequate yet unsophisticated terminology.

  • Products and services pricelist should be clear and detailed.

  • Large portfolios, with 5-year resegmentation target.

  • Relationship with customers should be based on permanent and direct contact.

  • Confidence building: Portfolio dimension should not hinder the relationship with the client. Proactivity, with timely actions and supply of relevant information.

  • Use of advanced technologies to generate financial, service, confidence-building  and other kinds of alerts.

  • Process control that ensures the determination of realistic deadlines.

  • Enhancement of helpdesk services as a second-level support platform.

  • Improve the quality of all information supplied. - Translated by Hector Zapatero.

 

 

Sample translation No. 2: Concentration Exercises - The Black Dot in the Wall

 

SPANISH (original text):  EL CASERÓN

 

El firme taconeo de mis zapatos me acerca al viejo caserón que se levanta majestuoso ante mis ojos, dejando adivinar lo que debió ser en sus años de esplendor ya lejanos.

La puerta de hierro forjado que da entrada a la finca se encuentra entreabierta, parece tener vida propia mientras se balancea ligeramente empujada por el frío viento de la mañana. El jardín descuidado cubierto por la hojarasca otoñal que lo rodea, delimita un espacio donde el tiempo parece haberse detenido.

Hace años que paso cada día por allí, y mientras toda la ciudad ha ido evolucionando a su alrededor, el sigue imperturbable y desafiante, atrapando mi mirada e inquietándome provocando una combinación de miedo y atracción.

Por primera vez me detengo ante la verja, miro mi reloj consciente de que no conseguiré llegar puntual a mi trabajo, pero sin poder evitarlo me adentro en el jardín y la puerta de entrada se cierra tras de mi. El viento forma remolinos y las hojas en movimiento me van abriendo un camino que dirige mis pasos directamente hacia los escalones que conducen a la puerta principal.

Una extraña sensación de familiaridad me invade al cruzar el umbral. No llego a percibir ningún ruido exterior a pesar del intenso tráfico de la avenida., el mobiliario para mi sorpresa aparece impecablemente conservado y el amplio recibidor me conduce hacia una escalera. Al llegar a la primera planta, abro una puerta de doble hoja y un gran salón azul se abre ante mí. Un impresionante retrato lo preside y mientras me voy acercando descubro que mi rostro es el de la mujer del cuadro, que por sus vestimentas parece datar de principios del siglo XX. El azul curiosamente siempre ha sido mi color preferido y una extraña sensación de tranquilidad me envuelve. Las manos de la mujer sostienen delicadamente un pequeño libro y noto como sus ojos no paran de observarme.

Retrocedo sin apenas darme cuenta pero soy incapaz de apartar la vista del retrato, bajo las escaleras apresuradamente y me dirijo hacia la puerta de salida, la abro sin esfuerzo y al cruzarla el jardín ha cambiado totalmente de aspecto. La hojarasca ha desaparecido y las flores de otoño lo decoran con un gusto exquisito. La ciudad no existe y la avenida se ha convertido en un amplio camino de tierra, donde algún coche de caballos transita sin prisa. Giro sobre mi misma y mis ojos se dirigen irremediablemente hacia la ventana del salón azul, donde veo asomada a la mujer del cuadro.

La visión del mundo desde la perspectiva de muchos años anteriores a mi nacimiento es desconcertante, soy como un personaje fuera de contexto, pero estoy convencida que el caserón y la dama del retrato me dará las respuestas.

Vuelvo sobre mis pasos y la puerta de la casa se abre nuevamente para mí, el miedo ya no me acompaña, solo la curiosidad arrastra mis pies y entro de nuevo en el salón azul. Me encuentro cara a cara con ella, es como mi reflejo en un espejo pero con movimientos autónomos, se acerca a mí y me entrega el libro que llevaba entre las manos en el retrato y sus dedos rozan por un momento los míos.

Al cruzar el umbral del caserón, nuevamente la ciudad aparece ante mis ojos con el insufrible tráfico de la avenida. La hojarasca juega con el viento a enredarse entre mis zapatos, y la fachada del caserón continua siendo la ruina de siempre. Cierro la puerta de hierro forjado y aprieto contra mi pecho el pequeño libro que la dama del retrato me ha confiado. Mis dedos temblorosos lo abren por la primera página, me ha entregado su diario y descubro con asombro mi letra detrás de los trazos de la dama.

 

 

ENGLISH translation:  THE BIG, RUN-DOWN HOUSE

 

The firm heel-tapping of my shoes takes me closer to the big, rundown house that rises majestically before my eyes, letting me guess how it must have looked like during its long gone years of splendour.


The wrought iron gate at the entrance of the estate is half-open; it looks alive as it lightly swings back and forth, pushed by the cold morning wind. The garden, unkempt and covered all over with autumn leaves, defines a space where time seems to have stopped.
I've been passing by the big old house each day for years, and while the whole city has been evolving all around, it has remained imperturbable and challenging, catching my eye and making me feel uneasy with a combination of fear and attraction.


I stop at the gate for the first time, I look at my watch knowing that I'll be late for work, but I can't help entering the garden, and the gate closes behind me. Whirlwinds blow away the leaves, opening a path that drives my steps directly to the stairway in front of the big, run-down house.


A strange sensation of familiarity invades me as I walk across the threshold. Despite the heavy traffic in the avenue, I am unable to perceive any sound from outside. To my surprise, the furniture looks impeccably well preserved, and the wide entrance hall leads me to a stairway, which I climb. Once on the first floor I open a double door and a great blue room appears before me. An impressive portrait of a woman presides over it and as I approach I find out that my face is that of the woman in the picture, which judging by her clothesseems to date from the beginning of the 20th century. As I get closer to it, I notice that the face of the woman in the painting is my own face. Curiously, blue has always been my favourite colour, and a strange sensation of tranquillity envelops me. The woman gently holds a small book in her hands, and I notice how her eyes keep observing me.


I walk backwards almost without noticing it, but I can't take my eyes off the portrait. I then walk down the stairs in a hurry and go to the front door, which I open effortlessly, but as I walk out of the house, I see that the garden has changed completely: the leaves are gone and autumn flowers decorate it exquisitely; the city is not there any more, and the avenue has become a wide dirt road over which some unknown horse-drawn coach travels without hurry. I turn around and my eyes inevitably go to the window of the blue room, where I see the woman in the painting leaning out.


The vision of the world from the perspective of many years before my own birth is disconcerting. I am like a character out of context, but I am convinced that the big, run-down house and the lady in the portrait will give me the answers I need.


I retrace my steps and the door of the big, run-down house opens for me once again; I'm not afraid anymore, only curiosity dragging my feet as I enter the blue room again. I find myself face to face with the lady, who looks just like my own reflection in a mirror, but moving autonomously. She comes to me and gives me the book she held in her hands in the portrait, her fingers slightly touching mine for a moment.


The city, with the intolerable traffic of the avenue, appears before me again as I walk back out across the threshold. The falling leaves play with the wind and get tangled around my shoes, and the façade of the big, run-down house is back in its usual state of ruin again. I close the wrought iron gate behind me and hold the small book that the woman in the painting has entrusted me with, clutching it against my chest. My trembling fingers then open the first page; the lady has given her diary to me, and I discover, with astonishment, that it is written in my own handwriting.
- Translated by Hector Zapatero.

 

 
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